S.P.M. La Nao de China. Primer capitulo. Desconocidos

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S.P.M. La Nao de China. Primer capitulo. Desconocidos

Mensaje  Doña Laura Díaz el Mar Abr 10, 2012 1:40 am

El sonido de la bandera ondeando en el cielo matutino siempre le instaba a recordar.
Habían pasado ya barios meses desde que viajaba en aquella monstruosidad de origen militar. Asta el momento solo conocía el comedor, el lobby y el cuarto de maquinas lo demás siempre bajo llave o prohibido el paso a los de clase.
Nunca se les informo los fines del viaje , ni siquiera si había alguna misión por cumplir. Desconcertaba ver un grupo de personas tan variopinto, aunque claro ¿Qué más se podría esperar de un ejercito improvisado?...no importa como le quisieran llamar al final la jerarquía era militar y le habían dado un uniforme y una tarea en base a una clase asignada; militar.
-Maldito Ruben
Se repetía constantemente, gracias a el se encontraba atrapada a más de 1500 mts del suelo y a 258 días de su hogar.
Su hogar, el olor a hierba fresca, el frio del alba, el sabor de un buen pan horneado, el silbido de los caporales y el tintinear de los cencerros de las vacas y de las cabras, lejos, tan lejos del olor a metal ardiendo, el chirrar de los engranes y el deslumbrante bronce que tan de moda se encontraba en la ciudad.
-ahhh,
Un grito desgarrador la undia en recuerdos, era el grito de Eustaquia, una de sus empleadas.
-señora, señora venga rápido, los animales….los animales e-están.
La cara de terror con la que le miraba Eustaquia le tensaba cada musculo del cuerpo.
Salieron corriendo de la casa para adentrarse en los establos.
La escena era por mas nauseabunda. Un líquido espeso de color negro cubría la tierra y el heno formando una espesa masa de lodo que cubría todo el suelo, y de el como si tratasen de escapar de un sufrimiento atroz las cabezas patas y otras partes difíciles de identificar de un docena de animales. Los muros salpicados de sangre, el calor sofocante y el aroma a sangre podrida…
-buack
El inevitable vomito.
-Dama ¿se encuentra usted bien?¿desea que llame al medico?

La voz de hombre joven y brioso la había sacado de una bofetada de sus turbios recuerdos.

-Me encuentro bien Caballero, es solo que aun no logro acostumbrarme a la baja presión a la que estamos sometidos. Mi cuerpo no logra asimilarlo. A hora si me disculpa caballero pero debo retirar.
Con una ligera inclinación se despidió .
El Guardamarinas Miissit me vio como desaparecía aquella dama en uno de tantos pasillos que ofrecía La Nao China
El sonido del grifo llenaba la pequeña habitación de baño. Se enjuago la cara con agua fría; de su pequeño bolsillo saco un delicado reloj de plata, era tarde. Subió con rapidez las escaleras hasta llegara a cubierta. Recargada sobre la barandilla como las que uno ve con frecuencia en los teatros; que opulenta era aquella nave, era inevitable sentir que uno viajaba en una teatro de opera gigantesco.
Miraba los múltiples fragmentos de nube que a su paso la nava iba dejando; de su cuello colgaba un pequeño portarretrato, lo tomo con cautela y con temor lo abrió, en su interior la fotografía de un hombre joven que por su forma de vestir de adivinaba que era de una posición envidiable. No pudo evitar acariciar la dimita foto que al instante le provoco un suspiro.
-¡Doña Laura! ¿Nuevamente reviviendo el pasado?.
-¡Caballero! . No, no revivo el pasado, pienso en el futuro.
-¿Ha pensado ya en posibilidad de no encontrar lo que tanto a buscado?
-Esa mi estimado caballero no es una posibilidad, pues pensar que es meramente eso da la oportunidad a no encontrarlo. Lo mio es una certeza. Existe es solo que no e sabido buscarle en lugar correcto.
Una risa irónica escapo con absoluto descaro de la boca del Timonel Rúben. Costaba trabajo creer que aquel hombre que la mayor parte del tiempo se tambaleaba al caminar era el Timonel de la pantagruélica nave La Nao de China. Era difícil no notarle por la nave ya fuera por estruendosa risa, o por los pleitos que siempre surgían a su alrededor pues era mal visto que ganara en todos los juegos existentes en la actualidad y su afición por la bebida le daba ese caminar tan peculiar, si uno pasaba el suficiente tiempo mirándolo al caminar una sensación de vértigo contagiaba al cuerpo. Y ni que hablar de sus extravagantes combinaciones como sacadas de un mercado de la india por azar.
Si tan solo hubiera sabido estas cosas antes de aceptar jugar con el, no estaría aquí. Era la frase que siempre le rondaba en la cabeza al verlo acercársele.
Un hombre de estatura considerablemente alta se dirigía con determinación asía ellos. De piel blanca aunque mas bien pálida de ojeras prolongas y como de costumbre en su mano derecha aferraba un maletín negro de piel. Su perfume a formol era como un puñetazo en la boca del estomago. El Profesor Lecumberri era a hora el cirujano de la nave y era bien sabido su gusto por diseccionar todo aquella criatura que mereciera su atenta curiosidad, por lo que no era nada seguro que una mujer le resultara físicamente atractiva pues de rigor terminaría en una cama de operaciones con un sinfín de ganchillos y agujas por todo su cuerpo.
Su excentricidad iba acompañada de un amplio conocimiento por todas las criaturas vistas por el hombre y un sinfín de hipótesis de las que aun no.
Doña Laura ya había aprendido a apreciar aquellos peculiares conocimientos.
-Lamento la interrupción. Doña Laura le privare de compañía del nuestro timonel pero tenemos asuntos por tratar, a si que con su permiso nos retiramos.
Y con una inclinación ambos se retiraron al interior de la nave de donde salía el Capitan Hodson acompañado de una dama con la que sostenía una interesante conversación, o al menos eso expresaban sus rostros.
Al capitán si acaso lo había visto dos veces, una de ellas fue el día en que tomaron la fotografía antes de subir a la Nao, la segunda en comedor donde apenas y si cruzaron palabras. Sabia de asu afición por los objetos antiguos y que poseía una basta colección en su residencia de la cual no sabía en donde se encontraba pues siempre se encontraba viajando.
Después de unos instantes de escudriñar en sus recuerdos logro reconocer al acompañante del Capitan Hodson, era la señorita Lyria quien corregía el curso de la nave, gracias a ella habían visitado lugares tan extraños pero no menos fascinantes. Por sus acciones podría jurarse que el propósito de la nave era llevar la civilización a todos partes, además de la palabra del señor de la cual el Señor Prior Limón se encargaba con gran éxito, ya fuera por sus métodos tradicionales o por que al ver aun hombre ataviado de negro de pies a a cabeza con una crucifijo de engranes y que además gustaba de portar tres grandes armas imponían un automático respeto. Así lo habían entendido los adeptos de el ultimo poblado al que arribamos cuando el prior por diferencias irreconciliables disparo a diestra y siniestra al predicador del pueblo. Al instante el señor ilumino los corazones de los presentes quienes se apresuraron a besar la mano y la crucecilla del prior.
La Jefa de cocina una dama de nombre Alex Hagane tomaba un poco de aire fresco después de haber pasado las primeras horas de la madrugada organizando a los cocineros para servir con excesiva puntualidad los alimentos, era comprensible su mal humor después de soportar el calor infernal de las flamas de las estufas que jamás se apagaban pues el servicio de la cocina nunca cerraba al igual que el del bar, esto se había logrado gracias a la insistencia del que el Timonel Rúben quien armara un trifulca junto a otros tripulantes en protestas al saber que el bar y la cocina cerrrian a un determinado horario. El primer incidente de la nave y tan solo tenia una hora de haberse elevado.
Todos en la nave se habían visto obligados a abordar S.P.M. La Nao de China, el único que parecía haberlo hecho por voluntad propia además del capitán era el caballero Richard Van Otsoa un hombre de mediana edad al igual que su estatura. Escritor itinerante y contramaestre de la nave en el banquete de bienvenida que ofreció la nave declaro su gusto por organizar personas y lo aria de manera estupenda de ser por la tripulación que se le había otorgado.

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Re: S.P.M. La Nao de China. Primer capitulo. Desconocidos

Mensaje  Ani Okaasan el Mar Abr 10, 2012 2:41 am

Bien logrado el primer capitulo!!!!! Very Happy
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Re: S.P.M. La Nao de China. Primer capitulo. Desconocidos

Mensaje  Richard Van Otsoa el Mar Abr 10, 2012 2:35 pm

buen inicio de capitulo, espero colaborar con usted para narrar las aventuras de la nao de china
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Re: S.P.M. La Nao de China. Primer capitulo. Desconocidos

Mensaje  Evander el Mar Abr 10, 2012 3:32 pm

me gusto mucho, espero que continúes con este trabajo
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Re: S.P.M. La Nao de China. Primer capitulo. Desconocidos

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